Snorkel en playa Blanca: persiguiendo anguilas y tortugas gigantes bajo el mar

Este fue uno de los días más increíbles que viví durante los 3 meses que estuve viajando por Costa Rica. Al principio mi plan era totalmente distinto, quería seguir el Río Tigre hasta las pozas para darme un chapuzón en agua dulce en medio de la selva, pero terminé diringiéndome hacia la Palma con el bus hasta llega a Playa Blanca. Quedé un poco sorprendida al llegar allí ya que debido el nombre pensaba encontrar una playa de arena fina y blanca, pero, en lugar de esto, estaba delante de una playa llena de piedras por todos lados. Hasta que me di cuenta de que la parte de la orilla que no debe quedar cubierta cuando sube la marea está toda recubierta de coral blanco blanquísimo.

Aunque la playa no sea espectacular, las vista sí lo son. El agua es extremadamente tranquila, no existen las olas, da más la impresión de estar en un lago que en el mar, te encuentras rodeado por montañas sin ser capaz de ver si existe una salida al océano. El paisaje es muy relajante y hasta un poco ficticio.  Te hace sentir que estás realmente en Costa Rica, no por la belleza del lugar sino porque solo hay gente local pasando el día o haciendo la barbacoa del día de Navidad.

El snorkel en playa Blanca me encantó, seguro que hay lugares en el mundo en que será mejor pero para mi fue na experiencia indescriptible. Entré y pasé los primeros 20 minutos sin ver casi peces, además la visibilidad del agua es parecida a la de Sándalo, con puntos muy claros y otros más turbios. Pero al cabo de un rato todo cambió, en cuestión de minutos me encontré sola en medio del agua con una anguila de dientes enormes; tortugas igual de grandes que yo muy muy cerca, observándome con sus ojos negros; rayas oscuras y punteadas; peces globo que ni se movían y podías verles todos los pinchos recubriéndoles el cuerpo; peces lilas, amarillos y azules, pequeños y grandes, jugando y peleándose entre ellos; tenía bancos de más de 50 peces nadando dando vueltas a mi alrededor. Un sueño. Y, por si eso no fuera suficiente, al empezar a salir del agua, me giré y había un delfín persiguiendo un barco y sumergiéndose sacando toda la cola.

Playa blanca costa rica snorkel delfines tortugas

La foto no es de allí, ¡no pude hacer ninguna foto!

Después del snorkel, entré en el agua otra vez y delante mío tenía peces saltando, un paisaje hermosísimo y un mar ideal para hacer el muerto y relajarse sin preocupaciones. Fue un día butal. Si queréis encontrar más lugares para hacer snorkel o buceo en Puerto Jiménez, aquí podéis leer más sobre los sitios a los que fui..

Saliendo desde Puerto Jiménez el billete de autobús cuesta 970CRC y se tarda unos 20 minutos. ¡No os olvidéis de las alitas y los zapatos para andar por encima de las piedras!

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